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Ruta de vegetación

Itinerario: Recorrido circular en el Monte Sur. Desde el Arroyo de la Fresneda se asciende hasta la urbanización Montepríncipe, punto más alto del recorrido, para volver por la Vereda del Alajillo a la Casa de la Buena Vista, hasta el inicio del recorrido.Valores: Bosque mediterráneo, dehesa, vegetación de ribera, sostenibilidad.
Longitud: 5 km.
Duración aproximada: a pie 2h, en bicileta 1h
Desnivel: 663-801 m.s.n.m.
Pendiente media: 2,5 - 3%
Pendiente máxima: 13,5%
Accesibilidad: tramo de 1,5 km accesible para personas con movilidad reducida: Arroyo de la Fresneda. Caminos de tierra y suaves pendientes en la subida a Montepríncipe.

La ruta de la vegetación podría trazarse por muchos de los senderos y caminos que discurren por el monte de Boadilla, dado que las formaciones vegetales sobre los que se hablará están presentes de forma común en este espacio natural.

La particularidad de esta ruta reside en la posibilidad que ofrece de apreciar los cambios de vegetación que se producen en un recorrido que discurre desde las zonas llanas, ocupadas por las vegas de arroyos y vaguadas, hacia las lomas dominadas por el encinar.

La ruta se inicia frente al Aula Medioambiental de Boadilla y se dirige por la Avenida Adolfo Suárez hacia la carretera Boadilla-Pozuelo (M513) desde donde, siguiendo el carril bici, se pueden tomar dos rutas alternativas que discurren por ambos márgenes del Arroyo de la Fresneda y confluyen en un mismo puente de madera sobre el cauce situado a 1 km. El recorrido por la margen izquierda transita por la vía mixta para peatones y bicicletas, queda más alejada de la orilla y atraviesa la dehesa donde el fresno es el protagonista. Si se opta por la margen derecha del recorrido, se disfrutará de la “Senda del Arroyo de la Fresneda” cuyo contenido se desarrolla más extensamente en esta guía.

En el Arroyo de la Fresneda la formación vegetal dominante es la vegetación de ribera, cuya presencia expresa la importancia de las aguas subterráneas para el mantenimiento de los ecosistemas. Se trata de un cauce por el que circula agua solo en episodios de lluvia, pero la vegetación que se observa refleja la presencia de agua en el suelo, una reserva esencial para el mantenimiento de este ecosistema al tratarse de un cauce canalizado.

En los bosques de ribera o de galería la vegetación se dispone simétricamente a lo largo del cauce en función de sus necesidades hídricas. Así, las especies que están más cerca del cauce necesitan suelos más frescos y húmedos como el sauce (Salix spp.) y, a medida que se alejan del cauce, aparecen especies que necesitan cada vez menos agua para poder vivir como el álamo, el fresno o el olmo, hasta llegar a la encina, una especie adaptada a las fuertes oscilaciones térmicas y escasa disponibilidad de agua que se producen en la zona.

El sauce es una especie que puede aparecer con porte arbustivo o arbóreo y es uno de los géneros más ampliamente distribuidos en la Península Ibérica asociado a cursos de agua. En el Arroyo de la Fresneda podemos encontrar el Salix atrocinerea, también llamado salguero y Salix fragilis, conocido como bardaguera omimbrera, cuya madera ha tenido diferentes utilidades por su flexibilidad y dureza o por su uso medicinal. La facilidad que tiene el género Salix para hibridar dificulta en muchos casos su identificación al nivel de especie.

Junto a los sauces, como indicadores de buena calidad del agua, debería aparecer el aliso (Alnus glutinosa), pero el mal estado de la mayoría de los ríos y arroyos en los cursos medios y bajos en la Comunidad de Madrid limita su presencia. Un poco más alejados del cauce aparecerían los chopos o álamos (Populus sp.), especie de rápido crecimiento que necesitan suelos húmedos para desarrollarse y que tradicionalmente ocupan las llanuras de inundación formando choperas. En el Arroyo de la Fresneda aparece un único ejemplar de chopo blanco (Populus alba) de pequeño porte pero se pueden encontrar ejemplares de gran tamaño en el Parque Juan Pablo II, creado aguas abajo en torno al recinto ferial. Los álamos flanqueaban también la entrada a Boadilla por el antiguo Camino de Madrid. Esta especie puede llegar a tener 15-20 m de altura y se han empleado tradicionalmente para elaborar pasta de papel.

La vegetación arbórea de la ribera está acompañada por una orla de arbustos en los que encuentran alimento gran variedad de aves e insectos. Entre ellos destaca el majuelo (Crataegus monogyna), la zarza (Rubus ulmifolius) y el rosal silvestre (Rosa canina). Son tres especies características de las denominadas orlas espinosas, que en el medio rural aún siguen delimitando propiedades formando setos vivos, de gran interés para la conservación de la biodiversidad.

Al llegar al puente de madera sobre el cauce del arroyo, la ruta se desvía 100 metros para dedicar la atención a la observación de anátidas en la charca construida con este fin. El entorno vegetal creado para su refugio cuenta con una variada representación de especies arbustivas y herbáceas del ecosistema mediterráneo: rosal silvestre (Rosa canina), madreselva (Lonicera peryclymenum), junco (Scirphus holoschoenus), endrino (Prunus spinosa), jazmín silvestre (Jasminum fruticans), piorno (Cytisus scioparius), estepa blanca (Cistus albidus), estepa negra (Cistus salvifolius),  torvisco (Daphne gnidium), taray (Tamarix gallica) o lentisco (Pistacia lentiscus).

Ruta de vegetación
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