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Senda del Arroyo de la Fresneda

Itinerario: Recorrido circular centrado en la interpretación de la vegetación de ribera y el ecosistema mediterráneo en torno al Arroyo de la Fresneda.
Valores: Vegetación de ribera, ornitología, lepidópteros, accesibilidad.
Longitud: 2,74 km.
Duración aproximada:
- A pie: 45 min.
- Bicicleta: No está permitido el acceso a bicicletas en parte del recorrido.
Desnivel: 663-677 m.s.n.m.
Pendiente: media.: 2 - 2,5%,  máxima: 10,5%
Accesibilidad: Itinerario accesible, caminos de tierra en buen estado.

Esta ruta discurre paralela al Arroyo de la Fresneda, del que toma su nombre. A lo largo de ella se puede disfrutar de los dos ecosistemas que enriquecen este entorno: la vegetación de ribera y la dehesa. El recorrido es de dificultad baja, llano, y es la más accesible de todas las rutas en el Monte de Boadilla. Este itinerario cuenta con bancos, papeleras, carteles interpretativos y paneles ilustrativos a lo largo del recorrido y no está habilitado para el tránsito con bicicletas.

Comienza en el Aula Medioambiental, desde donde baja hacia la rotonda de la carretera Boadilla-Pozuelo (M513). En este punto el camino discurre por una pista de tierra hasta llegar al puente sobre el Arroyo de la Fresneda. A pocos metros se encuentra el primer cartel informativo de esta senda, que da la bienvenida y brinda información básica del recorrido que discurre paralelo al arroyo; a lo largo del camino se puede disfrutar y aprender leyendo diversos carteles interpretativos que ofrecerán información referente a la flora, la fauna y los ecosistemas presentes en la zona.

A pesar de que actualmente por el cauce del arroyo no discurre agua, la abundante vegetación de ribera y la presencia de especies como saúco (Sambucus nigra), sauces (Salix spp.) o juncos (Scirpus holoschoenus) actúan como indicadores de la presencia de agua en el subsuelo, una verdadera reserva esencial para la vida vegetal en el monte.

Como se comenta en la ruta de vegetación en esta misma guía, el ecosistema de ribera se caracteriza por la disposición, a ambos lados del cauce de un curso de agua, de una serie de especies vegetales según sus necesidades hídricas. Al tratarse de ecosistemas con una distribución lineal, funcionan como corredores ecológicos y reservas de biodiversidad. En Boadilla del Monte son numerosos los cursos de agua que discurren no solo por el monte sino en las zonas urbanas y tienen un gran valor ecológico, ambiental y social como Infraestructura Verde.

Al inicio de esta ruta se encuentra el cartel del chopo negro (Populus nigra), especie que no está presente en este recorrido, aunque sí el chopo blanco (Populus alba) representado por un ejemplar de pequeño porte.

En el siguiente tramo aparecen especies arbustivas cuyos frutos son muy apreciados por las aves como el majuelo (Crataegus monogyna) y el rosal silvestre (Rosa canina), así como una orla de retama loca (Osyris alba) que se distribuye a los pies de las encinas. La retama loca es una especie indicadora de suelos secos y podría confundirse por su hoja con algunas especies de retama, de donde toma su nombre común, pero no cabe duda en la identificación si se observan sus pequeñas flores blancas y sus frutos que tiñen de rojo los estratos inferiores del encinar al finalizar el verano. Se trata de una especie hemiparásita ya que puede conseguir agua y nutrientes de la savia bruta de otras plantas, pero el color verde de sus tallos indica que puede realizar la fotosíntesis.

Junto a ellas diversas especies de cardo, gordolobo y otras herbáceas que componen las praderas mediterráneas atraen, en primavera y verano, a una gran diversidad de insectos. En este punto se encuentra el cartel indicativo de algunas de las especies de aves más comunes en el monte, que pueden observarse en la ribera del arroyo o alimentándose de los frutos e insectos presentes en la zona.

El recorrido sigue el cauce del arroyo, encontrando a la izquierda una pequeña olmeda, compuesta por ejemplares jóvenes de olmo común (Ulmus minor), que atestiguan la presencia de olmedas de mayor porte en este valle y que han sido diezmadas por la grafiosis. Poco después se llega a un panel con una ilustración de la fauna presente en este monte, que recuerda que se debe estar alerta a los animales con los que se comparte el monte, así como a los rastros que éstos dejan.

A lo largo del recorrido se pueden observar, especialmente en las zonas menos accesibles,entre las masas de zarzamora o en los taludes del arroyo, un buen número de madrigueras. A partir de este punto se pueden apreciar claramente los dos ecosistemas que predominan en esta ruta: la vegetación de ribera a la izquierda y la dehesa de fresno y encina a la derecha.

La ruta sigue avanzando tomando siempre el camino más cercano al arroyo y, al mismo tiempo que se pasa por los carteles interpretativos del fresno, el sauce, el quejigo y la encina,especies que indican el carácter mixto que adquiere este ecosistema, se encuentran también un buen número de cajas nido de distintas formas y tamaños, unas destinadas para especies de aves como los páridos (Familia Paridae), otras para trepadores azules (Sitta europea) o agateadores (Certhia brachydactyla), o para especies de mayor tamaño como el cárabo (Strix aluco).

Finalizando la ruta, antes del puente de madera sobre el arroyo que da acceso al área canina, se encuentra el cartel interpretativo con el que se da a conocer la importancia de los insectos en la conservación de la biodiversidad y se puede disfrutar de los colores y formas de algunas de las especies de mariposas presentes en el monte.

Desde este punto el camino gira a la derecha para acercarse a la laguna de los patos. En este tramo se puede comprobar, a través de un cartel interpretativo, el papel que juegan en la conservación del monte las cajas nido, o el significado que tiene la presencia de los árboles muertos o caídos que se han ido observando en el recorrido, esenciales para que se cierren los ciclos de descomposición de la materia orgánica y hábitat de numerosas especies de invertebrados.

La laguna de los patos es un espacio artificial que cuenta con un observatorio en el que se puede apreciar la diversidad de anátidas que se han introducido en ella, muchas de las cuales son especies autóctonas de zonas mediterráneas. Después de un tiempo de recreación con la observación de los patos, se inicia la vuelta por el camino principal, también llamado del “Romeral”. Nada más dejar la laguna se encuentra uno de los mayores atractivos y sin duda el árbol más famoso del Monte de Boadilla, “el árbol caído” que constituye ya un símbolo y una referencia para todos los paseantes de este monte y, en especial, para los más pequeños. Se trata de un antiguo pino piñonero de grandes dimensiones que cayó por causas naturales y desde entonces es usado por para subir a él y recorrerlo como si fuera un puente de madera. Se recomienda tener cuidado para evitar caídas y hacerse daño con sus astillas. Destacan también sobre la llanura en torno a él algunos de los ejemplares de mayor porte de esta especie en el monte.

La ruta se mantiene en el camino principal, donde se ha instalado un circuito de acondicionamiento físico y hacia la mitad del camino se encuentra “La Invencible”, una de las encinas más antiguas en el Monte de Boadilla catalogada como árbol notable en el municipio.

 

Senda del Arroyo de la Fresneda
Senda del Arroyo de la Fresneda
Senda del Arroyo de la Fresneda
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